Recientemente, algunas de nuestras residentes han podido disfrutar de una estancia en el Hotel H10 Tenerife Playa.

Unos días en los que han desconectado en sus completas instalaciones, y es que cada actividad fue saboreada al máximo, desde sus piscinas, en las que se marcaron algunas clases de aquaeróbic para no perder la forma física, a su variedad gastronómica, porque eso sí que fue una experiencia sensorial, más allá de saciar el apetito; sin dejar atrás su zona de ocio nocturno, donde cada noche hubieron diferentes animaciones, y que se las gozaron todas, porque ninguna se puede resistir a la música y al baile, o su jacuzzi, nada mejor para calmar el sistema nervioso y reducir la tensión muscular.

Además de ello, la ubicación del mismo, en pleno centro turístico del Puerto de La Cruz y a unos metros de la playa, invitaba a pasear sin prisas por sus alrededores, y hasta alguna visita a sus áreas comerciales cayó.

Vamos, que tuvieron una fantástica experiencia en esta pequeña escapada, y que casi no regresan a casa dicen… ¡¡¡esa es la mejor señal de que fueron unas vacaciones inolvidables!!!